Cortar el cordón umbilical dos minutos más tarde disminuye la anemia infantil

23 abril, 2011

Reproducimos aquí esta noticia aparecida en el diario El Mundo el 20/06/2006.

Una medida tan simple como retrasar dos minutos el corte del cordón umbilical una vez que el cuerpo del bebé está fuera de la madre podría mejorar la calidad de vida de muchos niños, sobre todo en los países en vías de desarrollo. Un estudio muestra que la espera de esos segundos aumenta el nivel de hierro durante los primeros seis meses de vida.

¿En qué momento hay que cortar la conexión que ha permitido al feto alimentarse y vivir durante nueve meses una vez que se produce el parto? Esta pregunta permanece en el aire a pesar de las numerosas investigaciones que se han realizado desde comienzos del siglo XX en busca de una respuesta.

La preocupación por el aumento en la tasa de icteria neonatal o por el número de hemorragias en la madre ha conducido a los médicos a separar lo más pronto posible al bebé de la parturienta una vez se encuentra fuera del útero. Sin embargo, no existe ningún registro que constante un aumento de estos trastornos relacionados con el retraso en el corte del cordón umbilical. Además, en los últimos cincuenta años algunos estudios han mostrado un efecto positivo de retraso sobre la disminución de la anemia infantil. El problema es que estos trabajos han sido realizados con pocos participantes y se han prolongado durante poco tiempo. Lee el resto de esta entrada »


Al principio era la piel

14 marzo, 2010

Marie-Thérèse Ribeyron. Traducido al castellano por Red Canguro. El  enlace original al artículo aquí.

Al inicio del siglo XX, la tasa de muertes de bebés en los orfelinatos americanos su peraba el 60% hasta que alguien sugirió coger a los bebés en brazos varias veces al día. Esto es lo que cuenta Ashley Montagu en “La peau et le toucher” (La piel y el tacto). En el hospital de Nueva York donde se instituyó este régimen de cuidados maternales, la tasa de mortalidad de los bebés descendió bruscamente en menos de un año por debajo del 10%. “La ausencia de contacto durante los ocho primeros meses de la vida en los que el sistema nervioso es el más receptivo, y donde las otras modalidades sensoriales están todavía insuficientemente desarrolladas, puede provocar lo irreparable”, constata Arthur Janov en “L’Amour et L’enfant” (El amor y el niño). Lee el resto de esta entrada »